También es un hecho que la libertad de expresión tiene límites.
Lo cuestionable es el momento y la forma tan sospechosa, por decir lo menos, en que esa libertad se ejerció: unas horas antes de la jornada electoral, e incluso durante su desarrollo.
Mis preguntas son: ¿cómo impedir que el ejercicio de esa libertad en redes sociales digitales se torne en un acto de propaganda implícita o descaradamente explícita a favor de partido o candidato? ¿Es necesario regular las redes sociales digitales? ¿Es posible? ¿Quién y cómo lo lograría? ¿Cómo acreditar lo que presuntamente es una libre manifestación de ideas no fue tal? ¿Esas personas rebasaron los límites de la libertad de expresión? ¿Cómo y quién sancionaría a esas personalidades?
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